Dani creyo que habia renunciado a una vivienda. Hasta que descubrio que su firma cerraba expedientes, alimentaba estadisticas y permitia que la misma oportunidad se contara una y otra vez.
Con la ayuda de Nora, una periodista que sabe donde mirar, empezara a seguir el rastro de formularios, plazos y silencios administrativos. Lo que parece un error aislado revela un sistema construido para convertir la verdad en procedimiento.
Y cuanto mas se acercan a demostrarlo, mas claro resulta que la Administracion ya sabia quien era Dani antes de que el hiciera la primera pregunta.